Son muchas las cosas que se pueden compartir en familia que no tienen precio en billetes, pero sí en algo mucho más valioso: nuestro tiempo. Por eso las reflexiones de este mes recorren momentos para atesorar en familia y modos de generar encuentros.
Creo que no hay nada más provechoso que generar espacios de diálogo en familia y por eso a lo largo de este mes les comparto una herramienta de gran valor: la Asamblea Familiar
¿Quieres encontrar el modo de dialogar en familia?
Anímate a realizar una Asamblea Familiar. En el libro encontrarás una guía con el paso a paso para realizarla y te aseguro que vas a disfrutar sus frutos por mucho tiempo.
En fin, espero que este mes puedas compartir muchos momentos en familia, que juntos encuentren los tiempos para diálogos fecundos y que se fortalezcan los vínculos encendiendo una vez más el fuego de tu hogar.
Les dejo un abrazo y el deseo de que cada vez seamos más quienes apostemos al fortalecimiento de la familia.